Nos encontramos en una fiesta aparentemente normal, cenamos, bailamos, charlamos con nuestros conocidos y de pronto... comienzan a irrumpir en la sala personajes salidos de otra época:
El Conde altivo y elegante, su hija, una joven de refinada educación y gesto serio, la criada que quería ser corista del Moulin Rouge, la viuda alegre llorando desconsoladamente a su sexto marido...
Invaden nuestro salón y comienzan a representar una escena de la vida cotidiana en el "Castillo", nuestra dimensión y la suya unidas en un mismo espacio.

